jueves, 20 de agosto de 2009

ESTEBAN SIRI: "DÍA NORMAL" + FOTO DE MONTEVIDEO





DÍA NORMAL

En el piso 18 de un hospital público del centro alguien espera.
Está solo pero se siente aún más solo.
El médico sale de su consultorio y se le acerca
Lleva unos papeles en la mano. La túnica amarillenta
y los enormes anteojos enverdecidos por el grosor
inspiran algo de terror. Algo va a decirle.

Allá abajo, en el asfalto, una camioneta recorre la ciudad.
Conduce un hombre, su hija va con él
Hay tres asientos, entre ambos hay uno vacío
Ella está tan enojada y él la mira con tristeza, con ansiedad.
Quiere cambiar su mundo y el de ambos, el de ambos

Unas cuadras más adelante, un pordiosero comparte unos mendrugos con su perro
Una secretaria cruza la avenida pero no va a alcanzarle el tiempo
Más adelante, una mujer intenta esconder a su niña interna –pero su cara no se lo permite.
Es tan joven... Alguien le pregunta algo y no puede evitar el temblequeo
al contestar, casi como queriendo explotar

Más allá aún, ya con la noche impuesta sin estrellas
y el calor agobiante de un día de invierno,
todos parten a sus casa pero talvez no lleguen o no quieran llegar
Quién sabe... Siempre pasa de todo en un día normal.


Esteban Siri

2 comentarios:

  1. muy buneo lo que hacen me gusto mucho.
    los vi en humanidades un buelta y me gusto mucho.
    espero que sigan presentandose en mas lugares.
    Me contaron que en sauce tambien tocaron, y que invitaron a un bajista, y que potenciaba mucho los poemas. segun me contaron es muy buen bajista, pero le dieron poco tiempo de esenario, y estaria bueno que tocara mas.
    bueno saludos, y nos estaremos viendo.

    ResponderEliminar
  2. Los días normales me ponen triste, Hoski, lo que quiere decir que pienso. Que miro a mi alrededor, y pienso.
    Pensar en un día normal, rutinario, gris ,triste, es, creo yo, transformarlo en un día anormal; tal vez interrumpir la normalidad con el mecanismo del pensamiento, aunque se apague en segundos, aunque sea interrumpido por una nimiedad, como un bocinazo, o la voz de alguien que nos habla y requiere nuestra completa atención.
    Unas observaciones, unos pensamientos,llevados al papel (o a la pantalla), jamás se apagan y no pueden ser interrumpidos.

    ResponderEliminar